jueves, 3 de febrero de 2011

Causas de la desconcentración.

Tu bandeja de correo electrónico está llena y te preguntas cuándo vas a encontrar tiempo para leer tus mails, para así escribir ese documento que tienes pendiente desde hace rato (y te atormenta).

No estás sola. Para muchas personas concentrarse es tan difícil como pasar un camello por el ojo de una aguja. Para poder hacerlo, los expertos afirman que lo primero que debes hacer es identificar lo que te desconcentra. Aquí te mostramos cuales son los principales destructores de la concentración (para la mayoría de las personas) y lo que puedes hacer al respecto.

1. Multitareas
‘Las personas que hacen varias tareas al mismo tiempo sienten que están haciendo más trabajo, pero en realidad toma más tiempo hacer varias cosas que hacer cada cosa en su momento’, afirma la psicóloga Lucy Jo Palladino, PhD, autora de Find Your Focus Zone: An Effective New Plan to Defeat Distraction and Overload. Perdemos tiempo cuando pasamos de una tarea a otra.

En un estudio publicado en el Journal of Experimental Psychology: Human Perception and Performance, investigadores de la Universidad de Michigan y la Administración Federal de Aviación realizaron pruebas en las que algunas personas resolvieron problemas de matemáticas o clasificaron objetos geométricos. Los investigadores encontraron que las personas perdieron tiempo cuando cambiaban de tarea. Y cuando las tareas eran más complejas o poco familiares, les tomaba mucho más tiempo. Según Palladino, la clave es escoger cuando tienes varias cosas pendientes. Haz una lista y decide que es más importante, empieza por ahí y enfócate, no hagas otra cosa hasta que no termines. Está bien hablar por teléfono mientras doblas la ropa limpia, pero no cuando tienes un informe que escribir.

2. Aburrimiento
Aceptémoslo, hay tareas que nos aburren y esto lleva a que perdamos la capacidad para concentrarnos y nos hacen más vulnerable a las distracciones. ‘Cuando estás aburrida, casi cualquier otra cosa es más atractiva que lo que haces’, dice Gordon Logan, PhD, un profesor de psicología de la Universidad de Vanderbilt. El tip de Logan: Date pequeñas recompensas, como un delicioso capuchino o tu snack preferido, por permanecer en esa aburrida tarea durante un periodo de tiempo específico.

‘Cuando un colega tuvo que revisar una propuesta compleja, ella se recompensaba a sí misma con una pasa cubierta de chocolate cada vez que terminaba de leer una página’, cuenta Logan. También es útil tener pequeños breaks, como por ejemplo salir a caminar durante 10 minutos.

3. Distracciones mentales
Cuando te preocupas por no tener dinero para pagar el arriendo este mes, tratas de recordar si tomaste tus vitaminas, o empiezas a recordar la conversación que tuviste con tu jefe y no salió como habías planeado, es difícil sentarse y enfocarte en un proyecto que debes acabar. Ese tipo de distracciones, las que están en tu cabeza, tienen un gran poder sobre ti, afirma Michael J. Baime, MD, profesor asociado de medicina de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pensilvania y Director del Program for Mindfulness en Penn.

Tip: algo que puedes hacer para alejar estos pensamientos es escribirlos rápidamente. Si estás estresada por algún problema, encuentra tiempo para hablar con alguien en quien confíes. ‘Si tienes a alguien que te escuche activamente, puede ayudarte a quitarte las tensiones que rondan tu cabeza’, dice Daniel Kegan, PhD, un psicólogo organizacional.

La meditación también puede ayudar. ‘Cuando meditas, aprendes a manejar los pensamientos que te distraen para que no se lleven tu atención. Descubres cómo enfocar la atención en lo que necesitas’, sostiene Baime. En un estudio de 2007, el equipo de Baime encontró que las personas que tomaron un curso de meditación por 8 semanas mejoraron su capacidad para enfocar la atención.

4. Interrupciones electrónicas
‘Es fácil distraerte si estás chequeando el correo electrónico todo el tiempo’, sostiene Kegan. Si estás tratando de concentrarte, puedes perder en enfoque cada vez que oyes que te alguien te está escribiendo por Messenger o facebook. Sentimos la necesidad de responder apenas nos llega un mensaje, pero Palladino sugiere limitar el número de veces que chequeamos el correo y cerrar el chat cuando trabajamos, para que la tecnología no nos controle. También puede ayudar cambiar tu lugar de trabajo, por ejemplo, toma tu laptop y llévalo a un lugar en donde sabes que no tendrás acceso a internet por un par de horas.

5. Fatiga
Muchos estudios demuestran que la falta de sueño obstruye la atención, la memoria a corto plazo y otras funciones mentales. ‘Tu atención se ve afectada cuando no duermes’, afirma Baime. La necesidad de sueño puede variar, pero la mayoría de adultos debe dormir de 7 a 9 horas al día. Por lo menos duerme 7 horas para mejorar tu atención durante el día. También es útil programar las tareas en los momentos del día donde te sientes más alerta. Por la mañana somos más productivos (aunque algunos prefieren trabajar de noche).

6. Efectos secundarios de los medicamentos y otros asuntos médicos
Si los problemas de concentración se tornan muy seguidos, ya sea en la casa o en el trabajo, o si estás percibiendo síntomas físicos como ganar peso o insomnio, habla con tu doctor. La poca concentración puede ser causada por condiciones como apnea, depresión, anemia o tiroides. Algunos medicamentos, como pueden ser los usados para tratar la depresión, epilepsia o gripa, pueden interferir en la concentración también.

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